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Convertirse en nizardo por un momento, el tiempo de una inmersión en el corazón del Barrio Antiguo donde el alma de la ciudad se vuelve casi tangible, donde el movimiento del mercado de las flores hace vagabundear los espíritus, donde los colores de los muros y los tejados son el sello de un cambio de aires …
Viva la verdadera y llena de vida Niza : ¡ le está esperando !
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